El tofu tiene fama de soso porque muchas veces se cocina sin ganas o sin método. A mí me ayuda tratarlo como una base versátil, no como una imitación exacta de nada.
8 recetas con tofu fáciles para empezar
- Tofu a la plancha con arroz y verduras salteadas.
- Tofu dorado con salsa de soja y miel o similar.
- Tacos de tofu con tomate, cebolla y yogur.
- Pasta con tofu crujiente y champiñones.
- Tofu con curry rápido y arroz.
- Salteado de tofu con pimiento y cebolla.
- Tofu con calabacín y ajo sobre couscous.
- Tofu troceado dentro de un táper con arroz y verduras.

Tres pasos que me simplifican la vida
- Secarlo bien antes de cocinarlo.
- Cortarlo con un tamaño que sí coja textura.
- Meterle aliño o salsa con sentido en lugar de confiar en que se arregle solo.
Cuándo sí me compensa comprarlo
Cuando sé que lo voy a usar esa misma semana y cuando me encaja mejor que otro producto por tiempo, textura o ganas de variar. Si no, no tengo problema en tirar de huevos, legumbres o yogur, que muchas veces ya me resuelven la papeleta.
Si quieres enfocarlo más por coste, enlázalo con la proteína vegetal barata que sí me compensa. Y si lo que necesitas es encajarlo en cenas fáciles, también te puede servir esta selección de cenas vegetarianas rápidas.
El error más común con el tofu
El tofu decepciona cuando lo tratas como si fuera a tener sabor por sí solo. No lo tiene, o no lo bastante para sostener una comida. Si lo cortas, lo calientas y lo metes en el plato sin más, es normal que no apetezca repetir. Para mí cambié cuando empecé a secarlo, dorarlo y darle un papel concreto.
No hace falta una marinada eterna. A diario me vale con sartén caliente, aceite, sal y algo de sabor: soja, pimentón, ajo, limón, comino o pimienta. Si queda con borde, ya parece otra cosa. Luego entra en arroz, pasta, tacos, ensaladas o táperes.
Dónde sí me compensa usarlo
Me compensa cuando necesito una proteína rápida y neutra. Arroz con verduras, noodles, bol frío con pepino y maíz, pasta corta con champiñones, crema de verduras reforzada o bocadillo con tomate y yogur. No intento que sustituya exactamente a la carne. Lo uso como ingrediente propio.
También intento comprarlo con plan. Si lo compro porque parece buena idea pero no sé en qué plato va a entrar, se queda olvidado. Si ya sé que irá a dos comidas, sí compensa. Esa diferencia ahorra más que buscar el tofu perfecto.

