Este chili vegano me sigue compensando porque es de esos platos que llenan, aguantan bien y hasta mejoran al día siguiente. No hace falta complicarlo mucho para que tenga sabor y quede como un recurso serio entre semana.
La base que suelo usar
- Cebolla, ajo y pimiento como arranque.
- Tomate triturado o tomate troceado.
- Alubias o la legumbre que tenga más a mano.
- Pimentón, comino y un toque picante si me apetece.
Cómo lo hago
Primero sofrío la base con calma. Luego meto el tomate, las especias y la legumbre. Si quiero más cuerpo, lo dejo reducir un poco más; si quiero que cunda, lo acompaño con arroz o con pan. No intento que sea una receta de exhibición: me interesa que salga bien y que se pueda repetir.
Por qué me compensa
- Sirve para comer en el momento y para guardar.
- Funciona bien como táper.
- Es fácil de ajustar según lo que tengas en casa.
- Encaja muy bien con batch cooking semanal.
Cuando quiero variar pero seguir en esa lógica de platos cómodos, suelo alternarlo con comidas vegetarianas fáciles y rápidas y con recetas con legumbres baratas.

