Este chili vegano me sigue compensando porque es de esos platos que llenan, aguantan bien y hasta mejoran al día siguiente. No hace falta complicarlo mucho para que tenga sabor y quede como un recurso serio entre semana.
Qué lleva mi chili vegano fácil
- Cebolla, ajo y pimiento como base que da sabor de verdad.
- Tomate triturado o tomate troceado para que quede jugoso.
- Alubias, lentejas o la legumbre que mejor encaje esa semana.
- Pimentón, comino y algo picante si me apetece más fuerza.
- Arroz, pan o yogur para rematarlo sin necesidad de otra receta.
Cómo lo hago para que quede sabroso
- Primero sofrío bien la base para que no sepa a tomate sin más.
- Después meto tomate, especias y legumbre con algo de tiempo para que ligue.
- Si quiero más cuerpo, lo dejo reducir unos minutos extra.
- Si quiero que cunda más, lo sirvo con arroz o con pan y ya tengo comida completa.
Cómo lo convierto en una comida rápida entre semana
- Lo guardo ya hecho para usarlo uno o dos días después.
- Lo reparto en táper y así no empiezo desde cero al día siguiente.
- Con arroz cocido o pan bueno pasa de guiso a comida cerrada en pocos minutos.
- También funciona muy bien como base de batch cooking si esa semana voy justo de tiempo.
Cuando quiero moverme en esta misma lógica, lo junto con ideas de comida rápida vegetariana, con táperes vegetarianos que sí aguantan bien y con el batch cooking vegetariano semanal. Así deja de ser solo una receta y pasa a ser una base útil.

