Alubias guisadas servidas en un plato hondo
Alubias con verdura y un poco de arroz: comida de cuchara que cunde dos días.

Las alubias son legumbre de cuchara pura, y siendo del norte las tengo muy asociadas a los guisos de toda la vida. No hace falta inventar nada raro: unas alubias bien hechas llenan, salen baratas y son de lo más saciante que puedes comer sin carne. Las compro secas y en remojo de un día para otro, igual que el resto.

Para mí tienen una ventaja muy clara: no intentan parecer otra cosa. No son un sustituto de la carne ni un producto vegetal moderno. Son alubias. Punto. Si las haces bien, tienes una comida barata, seria y que aguanta para repetir. Y eso, entre semana, vale mucho.

También es verdad que hay que darles su tiempo. Con alubia seca no puedes improvisar igual que con un bote. Pero si las dejas en remojo por la noche y cocinas una olla decente, luego tienes varias raciones resueltas. Ahí es donde compensan de verdad: no por ser rápidas el primer día, sino porque te dejan comida hecha.

Alubias guisadas a la antigua, en 4 pasos

  • Sofrito tranquilo de cebolla, ajo y pimiento.
  • Las alubias cocidas a fuego suave para que no se rompan.
  • Patata o verdura para dar cuerpo al caldo.
  • Pimentón y sal al final, según cómo pida.

El sofrito no lo salto si quiero que sepan a algo. Cebolla, ajo y pimiento, sin prisa ridícula pero tampoco una ceremonia. Lo justo para que deje de saber a verdura cruda. Luego entran las alubias, agua o caldo y una cocción suave. Si hierven a lo bestia, se rompen y el plato pierde bastante.

La patata ayuda mucho cuando quieres que el guiso tenga cuerpo sin gastar más. También puedes meter zanahoria, calabaza, puerro o lo que tengas dando vueltas. No hace falta que sea una fabada vegetariana perfecta. A mí me interesa que quede un plato que llene, que se pueda recalentar y que no parezca una sopa floja.

El pimentón lo trato con cuidado, porque si se quema amarga. Lo echo al sofrito al final o directamente ajusto después. Y la sal, mejor no pasarse desde el principio. Las legumbres cambian bastante al reducir el caldo.

Versiones más rápidas o de verano

  • Ensalada de alubias con tomate, cebolla morada y aceitunas.
  • Alubias salteadas con verdura para aligerar.
  • Con arroz, para estirar la cocción y que cunda dos días.

Cuando hace calor, no me apetece un plato hondo humeante. Ahí las alubias de bote tienen sentido. Las lavo bien y las uso en ensalada con tomate, cebolla, aceitunas, pepino o pimiento. Con aceite, vinagre, sal y algo de comino ya tienes una comida fría bastante digna.

Otra versión que me gusta es saltearlas con verduras. Pimiento, calabacín, cebolla y alubias, todo con pimentón o curry suave. No queda tan de cuchara, pero es más ligero y va bien con arroz o pan. Si sobra, al táper sin problema.

Con arroz es donde más cunden. Alubias con arroz no necesitan mucha explicación: llenan, son baratas y te dejan comida para dos días. Si vienes de comer con carne, puede que al principio te parezca "simple", pero en realidad es justo lo que aguanta una semana normal.

El experimento que no esperas

  • Hummus de alubias: lo probé una vez y no está nada mal.
  • Sale más suave que el de garbanzo y resuelve igual.

El hummus de alubias no es algo que haría para presumir, pero sí para aprovechar un bote abierto. Alubias, limón, aceite, ajo, comino y un poco de tahini si tienes. Si no, tampoco pasa nada. Queda más suave que el de garbanzo y para untar con pan o meter en un táper funciona.

También puedes hacer una crema rápida triturando alubias con caldo, verduras asadas o sofrito. No lo vendería como receta fina, pero sirve para convertir sobras en cena. Con pan tostado o unas semillas por encima, cumple.

Por qué llenan tanto sin gastar

  • Son legumbre densa y saciante, comes y aguantas.
  • Una olla da para varias comidas.
  • Secas y a granel son baratísimas.

Aquí no hay mucho misterio. Tienen proteína, hidrato, fibra y una textura que llena de verdad. No es una comida de esas que terminas y a la hora estás buscando algo dulce. Si el plato está bien montado, aguantas.

El precio también cambia mucho según cómo las compres. Las secas suelen salir mejor, sobre todo si cocinas cantidad. Las de bote son más caras por ración, pero compran tiempo. Yo no lo pondría como una guerra: secas para olla y planificación; bote para días en los que quieres resolver sin empezar desde cero.

Cómo las guardo para que no den pereza

Si hago olla, separo raciones antes de cansarme del plato. Una para comer, otra para nevera y otra al congelador si ha salido cantidad. Lo peor con las legumbres es cocinar mucho y luego obligarte a comer lo mismo cuatro veces seguidas. Ahí empiezas a odiarlas sin que tengan culpa.

También guardo parte con caldo y parte más escurrida. La ración con caldo va directa a cuchara. La más escurrida sirve para saltear, mezclar con arroz o convertir en ensalada. Es la misma cocción, pero no parece la misma comida.

Encaja con platos de cuchara vegetarianos baratos para repetir, con recetas vegetarianas con legumbres baratas y con la proteína vegetal barata.