Hay días en los que no hace falta una gran receta. Hace falta una comida vegetariana que salga rápido, que llene y que no te obligue a pensar veinte minutos antes de ponerte a cocinar.
Doce fórmulas que me resuelven el día
- Arroz con verduras salteadas y huevo.
- Pasta con tomate, queso y algo verde.
- Gnoquis con salsa de trufa y huevo.
- Chili vegano fácil y sabroso cuando hago cantidad.
- Lentejas ya cocidas con sofrito rápido.
- Garbanzos con cebolla, pimentón y yogur.
- Tortilla con ensalada y pan.
- Patatas cocidas con queso fresco y aceite.
- Tofu a la plancha con arroz.
- Cuscús con verduras y huevo duro.
- Crema de verduras con tostadas y queso.
- Bocadillo potente con tortilla, tomate y algo verde.
Lo que hace que una comida sea de verdad fácil
- Que parta de una base que ya sueles tener en casa.
- Que no use demasiados utensilios.
- Que permita repetir ingredientes entre varias comidas.
- Que sirva también como táper o cena si sobra.
Cuando me quedo sin ideas, suelo volver a dos sitios: las cenas vegetarianas rápidas y la selección grande de recetas vegetarianas fáciles. Entre ambos artículos normalmente sale la solución.

